minientrada España comprada bajo deuda perpetua: el próximo interés de George Soros

Considerar al dinero como deuda es el enfoque prioritario del reconocido documental de Paul Grignon, el cual describe la historia y proceso de creación del mismo, perspectiva muy acertada para la situación que apremia a España.

Poca satisfacción podemos encontrar a la hora de hablar de economía, tanto a nivel nacional como internacional, ya que la acuciante crisis ha sacudido todos los sectores hasta solidificar un oscuro futuro para toda persona de a pie. No obstante, en el caso de los empresarios de renombre y gigantes de las corporaciones, parece ser una oportunidad más que provechosa para agrandar sus dominios.

La COVID19 ha ejercido una influencia demoledora en lo que respecta a nivel mundial: suspensión de empleo, paralización de actividades sociales, cierre de escuelas y una gran revuelta social según testimonios. La guerra contra las fakenews y la sed de investigación ha provocado la apertura de plataformas, medios de comunicación caseros y canales alternativos que han dado voz a datos y alegatos de expertos previamente maltratados por la mordaza digital.

A su vez, el coronavirus ha parecido fortalecer al apocalipsis financiero que varios economistas vaticinaron años atrás, recordando, entre otras cosas, que cinco poderosas burbujas económicas iban a bombardear estrepitosamente el ámbito monetario. La caída de las pymes y las dificultades que muchos autónomos están sobrellevando lo mejor que sus recursos les permiten, ha propiciado la insistencia de considerar los bonos perpetuos como una solución.

El cambio climático y la COVID19, las urgencias de Soros

Considerada como una apertura arriesgada para el Gobierno, los bonos perpetuos de Pedro Sánchez serían un proyecto ambicioso, propio de “un pensador a lo grande” como algunos medios han opinado, pues algunos aspectos, como utilizar el paro como métrica, debilitarían su teoría debido a la falta de leyes laborales comunes entre otros factores.

Los analistas de Goldman Sachs calculan que la deuda pública de Italia y España alcanzará el 161% y 115% de su PIB respectivamente este año, y se está apostando por dichos bonos ya que “ayudarían al menos a los más afectados por la crisis”, particularmente a ambos países. “Además, como los bonos serían emitidos por la UE, respaldados por los ingresos recaudados por la Comisión Europea y repartidos como ayudas y no como préstamos, no se sumarían a la cuenta de crédito de los receptores”.

George Soros ya ha opinado al respecto: hace poco más de una semana escribió en el portal ‘Project-Syndicate’ que esta sugerencia era “la más innovadora y minuciosamente analizada” presentada en la cumbre virtual del 23 de abril. Pese a que a lo largo de los años este tipo de bonos han sido protagonistas de numerosos capítulos de la historia, “nunca habían sido considerados por la UE. Ahora España los propone como una medida extraordinaria ante una situación extraordinaria” relata Soros. “Serían extremadamente eficaces” apunta. Más adelante sugiere utilizarlos para, también, financiar la lucha contra el cambio climático, el objetivo número trece de la Agenda 2030; polémica por la interpretación de sus metas.

Partir con datos del paro no es el único obstáculo: encontrar el dinero requerido para pagar los bonos sería otra de las dificultades. Los Estados miembros disputan sobre el próximo presupuesto de la Unión Europea, en principio, porque España propondría nuevos impuestos europeos –como tasas fronterizas al carbono-. Sin embargo, esto no parece preocupar al señor Soros, quien cree que no hay por qué buscar nuevas fuentes de ingresos: “Los gobiernos de la UE pueden suscribir fácilmente 5 mil millones de euros para pagar la emisión de 1 billón de euros de bonos perpetuos, ya sea en forma unánime o a través de una coalición de aquellos que estén dispuestos”, pues “vender 1 billón de euros en bonos perpetuos con un rendimiento del 0’5 % tampoco es un problema. El rendimiento del bono en circulación con vencimiento más largo -los bonos austríacos a 100 años- está apenas por debajo del 0’5 %”, explica.

Italia se encuentra en el punto de mira de este controvertido magnate, ya que sus ciudadanos barajaron en su momento un ‘Italexit’; abandonar el euro se definió como “el mejor freno” de su deuda: “¿Qué queda de Europa sin Italia?” cuestiona él. “Esa pregunta resalta la importancia de usar bonos perpetuos y debiera inducir al Consejo Europeo a actuar incluso más deprisa de lo que está considerando”.

Se puede considerar “otra emisión de bonos” para las “medidas extraordinarias”

Mientras varios líderes europeos realizan un llamamiento a la recaudación de 7.500 millones de euros contra el coronavirus, y Bill Gates ha dejado patente que está dispuesto a financiar una vacuna universal para el coronavirus, España tampoco ha pasado inadvertida: paralelamente, el país ha remarcado el deseo de contar con un fondo europeo de reconstrucción de 1’5 billones con bonos perpetuos para paliar la crisis de la COVID19.

Aunque se ha marcado como objetivo principal combatir la enfermedad, George Soros insiste en que el dinero restante se utilice para combatir el cambio climático: “de lo contrario, se puede considerar otra emisión de bonos separada” remarca. “Hay que destacar, sin embargo, que tanto la pandemia como el cambio climático son acontecimientos excepcionales que requieren políticas excepcionales; no se debe usar bonos perpetuos en circunstancias normales” sugiere.

Por otro lado, el documento oficial de España resultaría ambiguo: “El fondo se puede anclar dentro del paraguas del Marco Financiero Multianual, por debajo del límite de recursos propios pero por encima del límite de gastos” se comparte desde la plataforma. “No queda claro si esto significa que el MFM debe subordinarse a los objetivos de la emisión de bonos perpetuos, o si el bono perpetuo debe subordinarse al MFM” recalca el señor Soros. “Considerando las dificultades para lograr el acuerdo del MFM, si la segunda interpretación es la correcta, es posible que cuando los bonos se emitan sea demasiado tarde, o que no se emitan nunca” sentencia, aclarando que se inclina más por la primera elucidación: “El documento oficioso indica que la ‘transferencia de fondos se debe hacer al principio del período’ a partir del 1 de enero de 2021 y ‘ejecutarse durante los siguientes 2 ó 3 años para poner en marcha las economías de los países afectados’ (…) sería necesaria una mayor claridad” finaliza.

Aún falta esperar a los próximos acontecimientos para exponer una información contundente; por lo pronto los últimos datos pueden garantizar un extraordinario interés por parte de George Soros para que “España sea comprada por un billón de euros bajo deuda perpetua”.