Aquello de “me voy al pueblo” está a punto de convertirse en una expresión en desuso. Principalmente porque es posible que ese pueblo haya dejado de existir en los próximos años por culpa de la despoblación. Las cifras son rotundas: la mitad de los 8.124 municipios que hay en España están condenados a desaparecer. 5.000 de estos municipios apenas superan el millar de habitantes.

Son municipios que durante el último año perdieron en total alrededor de 61.000 habitantes, un número prácticamente imposible de recuperar en vista de la tendencia demográfica y social que sigue nuestro país, que avanza imparable hacia el desierto demográfico.

España es el país más despoblado de todo el sur de Europa. El 53% del territorio de nuestro país tiene una media de doce habitantes por kilómetro cuadrado o, lo que es lo mismo, en más de la mitad del territorio nacional apenas vive el 5% de la población.

La situación se agrava en un total de 14 provincias, pero es especialmente crítica en Castilla y León: Soria encabeza el ránking de la despoblación seguida de Zamora, Burgos, Ávila, Salamanca y Teruel. De hecho, Castilla y León perderá un 8,6 por ciento de su población en quince años, un total de 206.948 habitantes, en el mayor descenso experimentado en España, según los datos de proyección de población 2018-2033 publicados hace unas semanas por el INE.

Castilla y León es la comunidad que mas población perdería en términos absolutos, seguida de Galicia (-138.799 habitantes), Asturias (-87.199), Extremadura (-70.789), Castilla La Mancha (64.632), Cantabria (15.541), Aragón (-1.071) y La Rioja (-1.033).

En el lado opuesto de la despoblación, la acumulación de habitantes. Nada menos que el 90% de la población vive en tan sólo el 30% del territorio. Como dato, destaca que la población de la mitad de los municipios que hay en España cabe en media ciudad de Madrid.

Las comunidades que ganarían población en los próximos 15 años serían Madrid, Cataluña, Canarias, Valencia, Andalucía, Baleares, Murcia, Navarra, País Vasco, Melilla y Ceuta. Movimientos que reflejan uno de los síntomas del gran desequilibrio demográfico que sufre el país y que se agrava año tras año: el ‘vaciado’ de las zonas rurales y la desaparición progresiva de los municipios con menos de 1.000 habitantes.

Un reto “cuestión de Estado”

Esta semana, la Comisionada para el Reto Demográfico, Isaura Leal, ha instado a abordar “de manera urgente y transversal” el problema de la despoblación porque “es una cuestión de Estado” y ha asegurado estar trabajando para garantizar la igualdad de oportunidades.

Así lo ha expresado en una jornada en el Senado organizada por la asociación ‘Los pueblos más bonitos de España’, y recogida por Europa Press, en la que ha defendido que el Comisionado para el Reto Demográfico se está esforzando para dar respuesta conjunta al envejecimiento, la despoblación y los efectos de la población flotante.

La población de la mitad de los municipios españoles cabe en media ciudad de Madrid

Durante su intervención, Isaura Leal ha apuntado que, en la lucha contra la despoblación, se necesita trabajar para romper tópicos en los que se asocia el entorno rural con “la imagen del atraso, la resignación, frente a un mundo urbano que se vincula con las nociones de innovación y éxito”.

“Necesitamos reequilibrar nuestro país y este Gobierno asume la responsabilidad y el compromiso de impulsar ese reequilibrio. Pero este reto va mucho más allá de las políticas, porque requiere deshacer tópicos muy arraigados y rehacer sentimientos”, ha subrayado.

Envejecimiento y una población muy “masculinizada”

Isaura Leal señala que el mundo rural está, fruto de la despoblación, “muy envejecido”. La Comisionada destaca que se trata de un ámbito en el que no hay niños ni jóvenes y existen pocas parejas que puedan tener hijos. Además, revela que se trata de una población “masculinizada”, de la cual han desaparecido las mujeres, “que han ido a buscar a las ciudades las oportunidades de vida que no encuentran en el medio rural”.

Desde el Comisionado reclaman “oportunidades” para que cualquier persona pueda desarrollar en el pueblo su proyecto de vida, y que “nadie se vea forzado a abandonar su pueblo o ciudad porque no tiene los instrumentos necesarios para poder vivir la vida que ha decidido vivir”.

Asimismo, Leal califica como un “error” considerar que la despoblación solo atañe al mundo rural. En este sentido, ha explicado que, este problema esconde una masificación urbana “que aleja del cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible”.

En el último informe sobre ‘Población y despoblación en España‘, presentado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con datos correspondientes al año 2016, se alerta del continuo agravamiento de la crisis demográfica y de unos efectos que comprometen el futuro de cada vez más municipios españoles.

Casas a un euro, trabajo para quienes llenen las aldeas… Las soluciones hasta el momento no han pasado de una serie de ideas puntuales

El informe, obtenido a partir de los datos registrados en el Instituto Nacional de Estadística, refleja que son 2.652 las localidades que subsisten con censos de menos de 500 habitantes. De ellas, 1.286 (casi dos de cada diez municipios españoles) ni siquiera pasan de los cien vecinos empadronados: se trata de 48 municipios más que en 2015 y 358 más de los que había en el año 2000.

Desde la Federación recuerdan que llevan años reclamando “la aplicación de urgentes políticas de Estado”, en la línea de lo declarado por la Comisionada, ante el severo retroceso demográfico que se está produciendo. Califican la amenaza de la despoblación, especialmente en las áreas rurales, como “un problema sociopolítico de primer orden” para España. Mientras ese reto de Estado se resuelve, recuerdan, cada año mueren más pequeños -y muchos medianos- municipios.

f:aquí!!

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