Tu espacio (y el mío)

Mundo Viperino – Alba Lobera V.

  • Categorías

  • Bienvenidos a #MundoViperino

  • Educomunicación

  • Radio Viperina

  • Twitéame

Educomunicación: EL PODER DEL OPTIMISMO

Posted by MundoViperino en 26 julio, 2017

PIENSA Y VIVE EN POSITIVO

Desde #MundoViperino quiero recordar que, en #HabitacionesDeCristal, insistimos mucho en lo importante que es tener en cuenta el #humanismodigital, relacionado con una correcta educación emocional y ¿por qué no? Una Dieta Digital.

Estos valores son lo que nos empuja a hacer de las relaciones cibernéticas algo sano y enriquecedor, evitando también los peligros que pueden venir ya no sólo a nosotros, los docentes, sino también al alumnado, quienes desde pequeño ya están expuestos a problemas tales como el FOMO o incluso la ansiedad provocada por las #RedesSociales

Hoy os traigo una pequeña sorpresa: unas pautas muy sencillas para pensar y vivir en positivo. Unas indicaciones concretas que nos hacen ver lo fácil y efectivo que nos resulta decir basta ante este bombardeo tecnológico y, dicho sea de paso, esa conducta inculcada por la sociedad de compararnos unos a otros, lo que también deteriora nuestro equilibrio emocional.

 

 

José Gregorio González es periodista e investigador de hechos y fenómenos extrasensoriales. Acaba de terminar su nuevo libro Piensa en Positivo, Vive en Positivo una útil y práctica obra que ofrece herramientas para cultivar el bienestar físico y emocional, como el poder del optimismo, una postura ante la vida directamente relacionada con un mejor estado de salud, mayor longevidad y cotas superiores de bienestar.

Vamos de su mano para aprender cómo podemos repararnos.

 

 

SUS VENTAJAS ESTÁN DEMOSTRADAS CIENTÍFICAMENTE

Hoy por hoy se acumulan evidencias a favor del valor terapéutico del optimismo, tanto como una actitud psicológica que nos ilumina y revitaliza en momentos de crisis físicas o psicoemocionales –ofreciéndonos empuje y energía para afrontar las dificultades-, como a través de mecanismos bioquímicos que comienzan a ser comprendidos y que se ven afectados por esta disposición vital.

Un estudio de Bárbara Fredrickson y Michele Tugade en torno a la resiliencia, o capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves, centrado en los atentados de Nueva York del 11 de septiembre de 2001, evidenció que experimentar emociones positivas, como por ejemplo amor, gratitud o interés tras haber protagonizado un hecho traumático, a corto plazo incrementa la vivencia de experiencias subjetivas positivas, mientras que a largo plazo reduce drásticamente el riesgo de depresión.

No hay nada nuevo bajo el sol, y es fácil identificar la latencia de esta idea en la medicina a lo largo de la historia a través de la importancia que siempre ha dado a la actitud del paciente ante su enfermedad. Confiar en el médico y estar receptivo a la efectividad del tratamiento siempre ha sido entendido como algo muy positivo para que el paciente sane, lo que, sin llegar a definirlo, sí que está indudablemente asociado al concepto de optimismo saludable.

Un estudio publicado en 2008 en American Journal of Epidemiology y realizado por un equipo del University College de Londres, encabezado por el doctor Andrew Steptoe, vino a aportar la enésima prueba de este vínculo entre actitud positiva y salud. En esta ocasión fueron 2.837 británicos de entre 50 y 74 años sometidos a análisis de saliva y sangre que demostraron que la bioquímica de la gente positiva se diferencia en algunos parámetros de quienes presentan una personalidad más hostil y negativa.

 

PERSONAS DICHOSAS.

 

LOS BENEFICIOS DE SONREÍR

Según han estudiado los psicólogos y neurobiólogos, sonreír cambia nuestro estado de ánimo. Tal como explica la coach Priscila González:

De vez en cuando, para visibilizar esta realidad de manera inmediata, piso a mis alumnos que hagan una cosa… Les pido que sonrían e, inmediatamente, les digo que traten de pensar en algo negativo. Ahí descubren que lo segundo les resulta muy difícil. Cuando sonreímos, aunque sea de una forma deliberada, engañamos a nuestro cerebro, éste interpreta que nos sentimos felices y envía un mensaje positivo a nuestro cuerpo que nos hace sentir bien, liberando sustancias que provocan placer.

Para quienes ofrezcan mayores resistencias, para quienes no sonríen ni bajo amenaza, existe un recurso infalible. Sólo hace falta un lápiz. Lo propone el psicólogo británico Richard Wiseman de la Universidad de Hertfordshire, quien fundamenta su actividad en diferentes estudios.

Basta con sujetar un lápiz entre los dientes, gesto que nos lleva a componer una expresión parecida a la sonrisa, y mantener esta mueca de 10 a 15 segundos. Esto será suficiente para promover efectos positivos e influir sobre nuestro estado anímico.

Es un proceso que se retroalimenta, sonreímos porque estamos felices y estamos felices porque sonreímos. Ya lo dice un proverbio tibetano: La mitad de tu sonrisa es para ti, y la otra mitad, para el mundo, mientras que otro nos recuerda que la distancia entre dos personas es una sonrisa.

 

 

EL HOMO OPTIMUM

La coach Priscila González acumula una dilatada y reconocida experiencia como formadora en el terreno del coaching y la programación neurolingüística. Es una de esas personas que inmediatamente acuden a la mente cuando se piensa en actitudes como la motivación, la superación y el optimismo. Ella arroja luz sobre esa raza de seres envidiables, el Homo Optimum. Nos asegura:

La persona optimista es la que ve el sol detrás de las nubes es consciente de las dificultades y obstáculos que encuentra en su camino, pero es capaz de mantener el enfoque en la parte positiva, darle la vuelta a las cosas e interpretar los fracasos como oportunidades de aprendizaje que lo lleven a alcanzar metas mayores.

 

El optimismo promueve la mente abierta, nos permite tener una mayor flexibilidad para adaptarnos a los cambios y mejorar la búsqueda de opciones y soluciones ante los problemas o contratiempos, y es fundamental para mantener la automotivación, una de las claves de la #inteligenciaemocional.

 

PAUTAS PARA LA TRANSFORMACIÓN

Bien. Si somos positivos, genial, pero ¿qué ocurre si no hemos crecido de esa manera? ¿Y si tenemos una tendencia más pesimista e incluso depresiva, volcados a ver el vaso medio vacío?

Las siguientes propuestas son simples, y aunque nunca serán panaceas ni milagrosas, sí que veremos cómo tienen un inesperado efecto transformador y motivador.

¡Vamos allá!

  • Paso 1 – La lista.
    • Se trata de hacernos preguntas como ¿Eres generoso en saludos y gestos de cortesía? ¿Sientes afán por aprender? ¿Eres consciente de tus defectos? Hagamos una lista con aquellas cosas a las que respondimos no y contra con las que respondimos . Llévala cerca y reléela de vez en cuando para saber qué debemos transformar de nosotros.
  • Paso 2 – El pantallazo
    • Se trata de pertrecharnos de un puñado de palabras y expresiones positivas e incorporarlas a nuestro lenguaje cotidiano. Ponerlas por escrito, subirlas a nuestras redes sociales, incluirlas en nuestras fotos de perfil etc. Esto nos hace afianzar un potente estímulo en forma de pantallazo.
  • Paso 3 – La sonrisa espejo
    • Está demostrado científicamente que los seres humanos nos sentimos atraídos por las personas que sonríen, y en ello intervienen unos mecanismos neuronales de los que no somos conscientes. Producen un contagio emocional positivo.
  • Paso 4 – Valorando lo cotidiano
    • Tan solo tenemos que pensar en las cosas cotidianas que nos aportan alegría, comodidad, tranquilidad… Todos tenemos infinidad de valiosas joyas en el tesoro de lo cotidiano. La idea es redescubrirlas, tomar conciencia de ellas, devolverles el valor que tienen y empoderarnos con ese proceso.
  • Paso 5 – La cara amable de la moneda
    • Consiste en tomar conciencia del lado positivo que tienen todas las cosas, incluso las negativas. Hagamos un esfuerzo de ver facetas de luz, oportunidades para el cambio, exploremos las opciones que existen de enfocar y reconducir la situación.
  • Paso 6 – 21 días sin quejas
    • ¡Esto es todo un reto! Llevar una pulsera con un mensaje positivo puede ayudar. ¡Si tenemos una queja, debemos volver a empezar! Si lo consigues, habrás creado un hábito, y de paso, enseñado a tu cerebro que hay que enfocarse a las cosas positivas y constructivas.

 

Alba Lobera Vallejo para #HabitacionesDeCristal y #TRICLab

¡Gracias  José Gregorio González por compartir!

 

Anuncios

Escribe tu comentario aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: