screen-shot-2015-01-28-at-10-51-31-amLas últimas semanas se han producido una cadena de dimisiones de cargos de alto perfil encargados de asesorar al presidente norteamericano Barack Obama.
La semana pasada, la secretaria de educación del presidente Obama, Arne Duncan, anunció que se iba a finales del año.
Sin embargo se ha prestado mucha menos atención a la cadena de otros cargos de alto perfil que han abandonado la administración norteamericana desde el 22 de septiembre, cuando Bloomberg informó que John Allen, el general que Obama habia elegido para liderar la guerra de Estados Unidos contra Estado Islámico en Irak y Siria, había renunciado a su cargo.

Una semana después, el 29 de septiembre, se informó que Evelyn Farkas, la funcionaria superior del Pentágono responsable de la supervisión de las relaciones de Estados Unidos con Rusia y Ucrania, dejaba su puesto después de cinco años.
Se espera que la administración “tendrá dificultades para encontrar un reemplazo”, justo cuando la renuncia de Farkas llega en un momento de gran división dentro de la administración Obama sobre cómo responder a las maniobras de Rusia en Ucrania y Siria.
Sin embargo, ha pasado más desapercibida la renuncia de Ari Schwartz, principal asesor de la administración en seguridad cibernética. Schwartz dimitió el 1 de octubre, después de haber servido en el cargo desde marzo del año pasado.
Ari Schwartz
Su mandato coincidió con una serie de ataques cibernéticos dañinos que se cree que han sido realizados por los gobiernos de Rusia y China, entre ellos el robo a gran escala de información confidencial de los empleados de la Oficina de Administración de Personal.
Todas estas renuncias repentinas podrían tener que ver con graves luchas internas en el Pentágono y la administración norteamericana, como vienen denunciando desde hace tiempo analistas de renombre como Thierry Meyssan.
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