Los comedores sociales de toda España están prácticamente colapsados en este Día de Navidad debido a la avalancha de peticiones de comida para esta tradicional fecha. 
Con tres millones de hogares sin poder pagar la calefacción, la alimentación de las familias, sobre todo de los menores de edad, se ha convertido en una prioridad para las ONGs que contemplan estupefactas como los políticos no han previsto esta catástrofe humanitaria. En Madrid, una de las ciudades con mayor número de necesitados, la concejala Lola Navarro (PP) no ha previsto nada y ha tenido que ser una empresa privada la que done 1000 menús que apenas paliarán este cataclismo navideño. En Valencia la prensa ya había alertado de que la comida solo llega al 50% de los más necesitados pero la concejala Ana Albert (PP) lo niega todo y afirma que “los datos demuestran que el Ayuntamiento de Valencia tiene en marcha los recursos suficientes para atender cualquier situación de necesidad que se produzca, todos los días del año”.
Mientras los políticos y demás cargos públicos preparan sus suculentas cenas navideñas sin remordimiento de conciencia alguno, en Galicia la periodista Ana Baena ha dibujado un panorama espeluznante: “Los datos que registra Caritas diocesanas confirman que el año pasado, el 32% de las familias atendidas desde Vigo carecían de ingresos. En los hogares que se percibe alguna paga, los sueldos medios rondan los 329 euros mensuales. “Yo no veo la salida de la crisis, ni brotes verdes por ninguna parte, la economía diaria está cada día peor y ya se puede hablar de una pobreza intensa y crónica”, afirmó Ángel Dorrego, director de Cáritas en Vigo. Pedro Pereira, del Banco de Alimentos comparte esta opinión: “Muchos hogares llegaron al límite de su resistencia; es una situación muy preocupante”.
En Cádiz, después de que una periodista descubriera que el PP se quedaba con las donaciones al Banco de Alimentos para utilizarlos en sus desayunos con la prensa debido “a un error”, esta institución se ha negado a recibirlos. En Málaga la situación también se ha desbordado: la previsión apuntaba a más de 2.000 personas, pero se quedó corta, y al final han sido unas 3.000 las que se calcula que han pasado esta tarde por la explanada de Santo Domingo para recoger los alimentos que repartían Los Ángeles Malagueños de la Noche. “Nunca ha habido tanta gente como hoy”, señalaban algunos asistentes a la periodista malagueña Isabel Méndez.
Con motivo de la campaña ‘¡Ahora más que nunca, te necesitamos! 2013′ que tiene como objetivo recaudar 21.000 euros en donativos para estos comedores sociales, la responsable de Comedores de la Orden de Malta, Reyes Loring, ha explicado los motivos del colapso: en el comedor de San Blas se sirven unas 150 comidas diarias mientras que en el de Tetuán suelen comer unas 300 ó 350 personas al día y en el de Sevilla, unas 200. Los tres comedores abren de 17,00 a 19,00 horas y es que se dieron cuenta de que abriendo a esa hora acudía más gente porque así les sirve como comida y cena.
El perfil de quienes acuden a los comedores, según ha explicado Reyes Loring, es muy variado: son ciudadanos de todas las nacionalidades, la mayoría latinoamericanos y europeos, también españoles, incluso jóvenes, cuya presencia aumentó en los peores momentos de la crisis económica.  Pero el colapso no solo ha llevado a más personas a estos comedores sino que también ha provocado, según apunta, un descenso en los donativos.
En Murcia la sociedad civil está reaccionando: Aurelio Luna, presidente de Cruz Roja, señaló que “la infancia es uno de los colectivos más vulnerables y que de una manera más intensa está sintiendo las consecuencias de esta crisis económica y social que atravesamos. Tanto es así que Cruz Roja está desarrollando toda una serie de iniciativas y proyectos encaminados a paliar, de algún modo, las tristes consecuencias de la crisis en nuestros menores”. Un total de 150 niños y niñas de familias vulnerables continuarán el servicio de comedor durante las fiestas de Navidad. La empresa Eroski también ha puesto en marcha una página web para paliar esta emergencia.
Los gestos están siendo diferentes en toda España y los políticos están poniendo la nota agridulce. En Manzanares, el Ayuntamiento de la localidad ha rechazado la apertura de un comedor social para las 900 familias con todos sus miembros en paro. Cáritas, por el contrario, han lanzado una campaña para ”restaurar los derechos de los más pobres”.  Con este lema pretende transmitir una invitación “a vivir este tiempo navideño desde la esperanza para construir espacios de vida, de novedad, de justicia y de fraternidad, para restaurar los derechos de todas aquellas personas que viven en situación de pobreza y vulnerabilidad”.
En Valencia los centros municipales de servicios sociales no llegan a atender el 50% de las solicitudes de ayudas de emergencia que solicitan los vecinos, según denunció un periodista de El País. Casa de la Caridad alertó de que la atención a familias había crecido un 44% respecto al año anterior. Y, en concreto, los menores han multiplicado por dos su presencia en los comedores sociales. 
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